lunes, 21 de marzo de 2022

🗣 EMPRESA 🎯🏢

Por: Leidy Cañas Torres. Psicóloga. Magíster en Psicología.  

“Lo propio de la organización es la coordinación, sin ella sería un grupo humano más o una multitud”.

La empresa es un negocio, sumado a una organización.
Las organizaciones se focalizan en la estructura y en el organigrama. Su objetivo lleva a lograr cooperación entre sus miembros. Las estructuras fudamentan la gestión y la eficacia en la empresa, donde la acción colectiva más no individual lleva a obtener mejores resultados.
A la empresa también se le llama corporación, la cual proviene del latín “corpus” que significa cuerpo.
El cuerpo se encuentra sincronizado con todas las partes que lo conforman, cada una de ellas tiene una función específica y sin cada parte quedaría descompensada determinada función. Para el buen funcionamiento hay un componente específico que dirige y lleva a que se encuentre en un estado de corresponsabilidad y adaptación. En el cuerpo también se encuentran ideas, pensamientos, creencias y acciones.
Para acciones específicas hay un dirigente en determinada función: el liderazgo también se puede observar en el cuerpo. Algunas direcciones y órdenes pueden llevar a presentar más vitalidad como espiritualidad o racionalidad. La dirección puede llevar a tener diversas focalizaciones.
Ahora bien, aunque son importantes las funciones, el motor de las organizaciones se focalizan en sus objetivos. El direccionamiento estratégico además de describir una misión, una visión y unos valores también debe contener libertad para crear, creatividad, innovación, movimiento, recursividad, salida de zonas de confort, así como la búsqueda de resultados concretos.
Para que una empresa llegué a obtener resultados eficaces requiere del personal que lo ejecute -un organigrama- y una iniciativa de ideas, de principios o valores relacionados en su saber: “dirección estratégica”. Para llegar al éxito la eficacia en la organización consiste en crear una ideología o una creencia común.
Tocqueville decía“no puede haber sociedad que prospere sin creencias iguales o mejor, que no hay ninguna que de esa manera subsista, porque sin ideas comunes no hay acción común, y sin acción común puede haber individuos, pero no un cuerpo social”.
Sumando, para formar organizaciones cohesionadas se requiere de valores compartidos y creación de creencias o prácticas comunes. Lo anterior se da llevando a cabo y ejecutando una ideología central que unifique valores, sentido de pertenencia y acción proactiva a partir de sus actividades. Aunque para algunos sea referido al adoctrinamiento positivo, para otros es una forma de comunicar, promover cohesión y cooperación.
Muchas empresas han logrado crear comunidades de personas y grupos unidos por ideologías a partir de valores y creencias comunes. En una empresa se encuentra: identidad, rasgos, características y objetivos similares.
Autores con Adam Smith quien inmortalizó el concepto de la división y fue promotor de las empresas modernas planteó modalidades de cambió para continuar con la importancia de lo colectivo. Asimismo, para lograr los objetivos de cooperación, Max Weber nombró las reglas y normas de las burocracias racionalizando el trabajo. Por su parte, Taylor lleva a reconocer la creación de incentivos económicos como forma de alcanzar la cooperación. Si bien, es importante aclarar que son autores que se reconocen en el medio por crear o nombrar conceptos en determinada época, empero, estas bases de empresa han existido y en otros contexto se planteaba algunas acciones o estrategias que llevaron a la evolución de empresa como se conoce el día de hoy.
Para fundamentar prioridades en una empresa o organización se hace necesario focalizar dos puntos a abordar:
El primero es priorizar la definición de objetivos, éstos se instauran en una constancia de movimiento, de energía, de vitalidad y disciplina. Una organización basada en objetivos es más innovadora, rápida, flexible y efectiva.
Así como los elementos esenciales de una empresa son el negocio y la organización; toda organización posee dos elementos esenciales para alcanzar sus cometidos: crear una ideología y crear una cultura de objetivos.
El segundo punto como tarea esencial para una organización es la movilización de las personas y la creación de movimiento, de iniciativa y acción colectiva.
Los objetivos son poderosos porque nos ayudan a perseguir el futuro deseado, basados en una simple decisión. Kennedy movilizó las energías de todo un país con el simple objetivo de poner un hombre en la Luna.
El general estadounidense George Patton le decía a sus tropas: “nunca le digas a la gente cómo tiene que hacer las cosas. Di qué quieres lograr y te sorprenderá con su ingenio”.
El gran enemigo de la dirección por objetivos se llaman las estructuras funcionales y centralizadas, las cuales ahogan la iniciativa y premian el status quo, los procedimientos, los papeles y la burocratización de la organización.
Llevar a establecer, medir y recompensar, para luego hacer un seguimiento por medio de un liderazgo proactivo y dirigente, son finalidades del estusiasmo, proactividad y diligencia que llevan a hacer y al saber.
Si no se crea un entorno de objetivos en la organización, se desvirtua el norte. Es como sí el barco dejara de remar para llegar a su objetivo y mientras tanto navega a la deriva ya sea por indiferencia, ignorancia o desmotivación.
Un riesgo de toda organización se genera por la zona de confort de muchos de sus dirigentes, donde se ven estancados por el poco conocimiento y la poca motivación para buscarlos; más aún, acciones netamente centradas en la adquisición de ese pago mes a mes, egos producidos más por el reconocimiento del puesto que por la búsqueda y manejo de la información. En casos específicos daños a las salud mental, apatía, estrés laboral, y problemas emocionales que impiden llevar a cabo ese direccionamiento estratégico que tanto se necesita en la empresa y organización. Otro de los riesgos simples y sencillos se encuentran relacionados con el papeleo y reuniones sin sentido, familiaridad en perder tiempo y agruparse en reuniones de sentimientos de aceptación sin tener en consideración el conocimiento o la ruta de una dirección.
Como breve conclusión, cuando las organizaciones tienen valores compartidos se genera una dinámica imparable de cooperación que hace posible el logro de los resultados económicos.
TIPS
Generar una cultura del logro y del aprendizaje. Realizar sesiones de seguimiento y feedback a los objetivos. Para esto son fundamentales las reuniones de think week ejecutadas por empresarios reconocidos como Bill Gates.
Desarrollar capacitaciones para crear comunidades dadas a partir del sentido de pertenencia y desarrollo de personal.



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